Formación

Día del Libro en el Círculo de Bellas Artes

El Aula de las Artes de la Universidad Carlos III organiza junto al Círculo de Bellas Artes de Madrid actividades artísticas en homenaje al Día del Libro. El lunes 22 de abril a las 20 horas, el Laboratorio de Danza ofrece la actuación de sus Piezas Leves: AutorretratoEccos y Onironautas. El lunes 22 a las 20 horas, los alumnos de Taller I de teatro recitarán relatos breves dramatizados donde se introducirán, a través de las palabras de grandes autores, en las herramientas básicas del trabajo actoral. El lunes 22 a las 21 horas los alumnos de Taller II trabajarán una selección de monólogos, tanto cómicos como dramáticos, de diversas obras de William Shakespeare: Noche de reyes, Hamlet, El mercader de Venecia, Romeo y Julieta, La fierecilla domada, Otelo y Sueño de una noche de verano, entre otros.

El lunes 22 a las 21 horas tendrá lugar la lectura-concierto con Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín de Federico García Lorca. Para conmemorar el Día del Libro en el Círculo de Bellas Artes, la Orquesta UC3M y el equipo de actores se unen en una síntesis espacial que permita una aproximación al ejercicio dramatúrgico que constituyó mezclar el texto y la música, y ponga en perspectiva la palabra de García Lorca y la creación de los compositores Mompou y Montsalvatge. Por último, el martes 23 a las 20 horas, los alumnos de Talleres ofrecerán, a partir del texto Las dos inglesas y el amor (1956) de Henri Pierre Roché, novela en la que sus tres personajes protagonistas narran sus primeras experiencias y reflexiones sobre el amor, propuestas de puesta en escena.

Tanto la actuación del Laboratorio de Danza como Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, son actividades con reconocimiento de créditos y los usuarios Pasaporte Cultural podrán obtener 1 sello por asistir a la misma.

Teatro en La Abadía

El Teatro La Abadía continúa con propuestas para final de año y principios del 2013. Todas las obras están reconocidas como Actividad de Pasaporte Cultural. Las siguientes funciones programadas son:

EL DICCIONARIO

María Moliner es admirada por su “Diccionario de uso del español”, una obra hercúlea que se atrevía a corregir a la mismísima Real Academia. Pocos conocen que su autora, una bibliotecaria callada y laboriosa, escondía una biografía de tragedia forjada a base de tesón.

Este texto inédito de Manuel Calzada Pérez nos introduce en la historia de esta mujer, pionera en la cultura española, a través de momentos clave de su vida para que, como dice uno de los personajes, “el tiempo acabe poniendo a cada cual en su sitio”.

El prestigioso director José Carlos Plaza debuta en La Abadía con esta pieza que nos adentra en los silencios de la vida de María Moliner, figura inconformista que se debatió entre un firme compromiso como madre y esposa y una entrega profesional que no siempre fue reconocida. El diccionario nos propiciará momentos de humor, ternura y el memorable retrato de una mujer imprescindible que consagró su vida a la lengua española y a reivindicar la cultura como llave de la igualdad.

CONSTELACIONES

Aracaladanza estrena en La Abadía su nuevo espectáculo, Constelaciones. Por tercera vez esta compañía se deja llevar por la obra de un pintor: después del holandés El Bosco y del belga René Magritte, un artista mediterráneo, Joan Miró.

Quién no conoce esas formas irregulares, esas curvas en llamativos colores? A veces no se sabe si son estrellas, lunas, partes del cuerpo, pájaros… pero parece que tienen música dentro y que se mueven. Y seguro que Aracaladanza sabrá evocar, a través del lenguaje de la danza y los vistosos trajes y objetos, la misma luz y la misma alegría que irradia la obra visual de Miró. ¡Viva la imaginación!

MARIDOS Y MUJERES

Gabe, escritor y profesor de literatura, y su mujer Judy, que trabaja en una revista de arte, no dan crédito cuando se enteran de que sus mejores amigos, Sally y Jack, aparentemente una pareja perfecta, han decidido separarse. A partir de esta noticia, la pareja comienza a plantearse si su matrimonio se basa en una relación realmente sólida.

Escrito en 1992, Maridos y mujeres es uno de los guiones más logrados de Woody Allen; él mismo ha declarado en varias ocasiones que la considera una de sus películas favoritas.

Àlex Rigola adapta por primera vez al teatro este brillante guión en torno a la complejidad de las relaciones de pareja, donde a través de los conflictos matrimoniales subyace también la inercia vital y las inseguridades, sentimientos íntimos a través de los que todos podemos sentirnos vergonzosamente -o no- reflejados.

Angustias culturales del telemárketing

Una pareja de amigos busca desesperadamente una salida a sus problemas. Su absurdo trabajo como telefonistas ha triturado sus sueños de adolescencia. Vender un Mambo Manipul que sale anunciado en la tele a eso de las cuatro de la madrugada no es lo que imaginaron para sus vidas. Y menos regalar cuatro extensores por el mismo precio si llamas antes de media hora.

Marina consigue una tentadora oferta como crítica teatral en la revista “El duende” y su novio (lo más parecido a un guardaespaldas) parece que la apoya. Está a un paso de salvar su vida pero tiene un pequeño problema: No tiene ni la más remota idea de un escenario y sus circunstancias. Como única escapatoria se le ocurre invitar a una obra de teatro a su querido amigo Antonio para que la asesore creyendo que él es todo un experto en la materia. Pero Antonio tiene sus propios problemas, entre otros, que ama profundamente a Marina y no aguanta un segundo más sin decírselo, aunque el bombardeo telefónico que Marina recibe de su novio ponga difícil cualquier confesión, y más aún, en medio de una obra de microteatro. Pobre Antonio, si ni siquiera tiene la más remota idea de las verdaderas intenciones de Marina, pero, ¿qué quiere ella verdaderamente?

Los dos, Antonio y Marina, son infelices crónicos. Los dos quieren cambiar de trabajo y los dos desean cumplir sus sueños. Un drama social y una historia de amor a un tiempo. Todo esto es “Angustias culturales del telemarketing”. Amor, humor y trabajo. ¿Todo esto en diez minutos? ¡Y en menos!

Los días 15, 16 y 17 de junio se representará esta divertida obra con pases a las 20.30 y 21.30 horas.

Ballet: La Belle

Hablar de revisiones de los grandes clásicos requiere nombrar al sueco Mats Ek, que ya comenzó con esta labor en 1982, con su personalísima visión de Giselle; convirtiendo su reinterpretación de este ballet en un nuevo clásico. En este caso es el coreógrafo francés Jean-Christophe Maillot el que propone una revisión del clásico ballet de La Bella Durmiente del Bosque, en el que imprime su sello personal, tanto a nivel estético como a nivel dramatúrgico.

La Belle es un ballet con lenguaje clásico, pero la escena es innegablemente contemporánea. Lo más destacable a mi entender en este sentido es la apuesta por una blanquísima escenografía que configura el espacio junto con una acertada iluminación y un diseño de vestuario que es una obra de arte en sí mismo. Burbujas y globos pueblan el vestuario y la escenografía dando un carácter mágico a los dos primeros actos. La coreografía no queda ajena a la contemporaneidad, abriendo las fronteras de la técnica clásica a un digno uso del suelo y obviando el en dehors en muchos momentos a favor de un mayor realismo pantomímico.

En el plano dramatúrgico hay que señalar que La Belle está muy alejada de las claves narrativas del ballet de Petipa. Maillot propone una revisión del cuento de Perrault, actualizando parte de su trama. Sorprende mucho la escena del coro masculino que mediante movimientos pélvicos conduce a la Bella al letargo, frente al clásico accidente por el que la Bella se pincha el dedo con un huso.
Por otro lado cabe destacar que los papeles de la Reina Madre y la Hechicera que maldice a la Bella son interpretados en esta adaptación por un hombre, que confiere a estos roles mucho temperamento.
El coreógrafo añade a la narración un prólogo y epílogo algo manidos en el que un hombre cae dormido leyendo un libro y finalmente despierta descubriendo al público que todo fue una ensoñación; sin embargo es muy novedoso en cuanto al uso de las nuevas tecnologías de la video-proyección.

A nivel general llama mucho la atención el gran contraste entre el infantil y bucólico comienzo y el crudo desarrollo de la acción, que como espectador me dejó a partes iguales sorprendido y algo afectado emocionalmente. Aunque este contraste sirve para equilibrar lo edulcorado del comienzo; algo así como lo que ocurre al estallar una burbuja de jabón.

Me dio mucha pena no ver a Bernice Coppieters en el rol principal, bailarina para la que Maillot creó este ballet, aunque Noelani Pantastico me gustó mucho. La sensación de decepción no obstante vino por el cambio que el Teatro Real ha decidido hacer en los programas de mano. Reconozco el ahorro económico y ecológico, pero yo llevaba guardando con cariño todos los programas de mano de este teatro desde el 2005 por lo exquisito de su maquetación. Sobra decir que el programa de mano de este espectáculo ya está en la basura.